lunes, noviembre 02, 2009

Con dinero baila el perro...

Ha pasado ya más de un año desde que tirara al ciber espacio mi "Post" titulado Don Luis, en el que además de exponer mi enorme admiración por el hombre que me procreara, dejaba ver también un poco de la mucha angustia que entonces me llenaba, pues llevaba ya 4 meses sin empleo, y el panorama no era muy gratificante que dijéramos. Pues bien, han corrido ya 15 meses y la cosa no ha mejorado. En parte por la tan llevada y traída "crisis mundial" pero además por que si bien es cierto que mi experiencia en el sector asegurador es amplia, también es cierto que nunca me había dedicado a colocar estos productos por mi cuenta propia, lo cual te expone de manera importante a recibir "NO" como respuesta y a ver cada vez más mermada tu economía mientras la cartera de clientes mejora y la de los billetes también, o cuando decides desistir y dedicarte a otra cosa.

En mi caso, no ha ocurrido ni lo uno, ni lo otro, la cosa no ha mejorado de manera considerable y tampoco he decidido desistir, ahora me encuentro bastante distante de todo y de todos, la mayoría de los que en algún momento fueron mis "amigos" no lo son más, aunque aún me quedan por ahí, tres o cuatro piezas invaluables de este tesoro. Tengo a la gente de Bancomer "soluciones de crédito" colgada de la yugular, aunque como realmente no hay mucho que "chupar" pues poco reditúa su empeño. Hay distancia importante con mi familia, por cosas ajenas a la economía Gracias a Dios, tengo por ahí un hermano que en peor circunstancia que la mía y con una actitud mucho peor también, después de haber construido sin mayor vocación su vida, ha vuelto a la casa materna como aquel Sapo a quien la araña buenamente le ofreció su cuevita para guarecerse de la lluvia y cuando está se vio apretada por el tamaño del sapo, al observarlo recibió como respuesta "el que esté incómodo que se vaya"

Pues bien, hoy por hoy, mi mayor tesoro sigue siendo mi chavita, que continúa creciendo y continúa necesitando cada vez más cosas a las que poco a poco hemos ido accediendo.


"Y aprendí que estar quebrado
no es el infierno del Dante,
ni un currículo brillante
la lámpara de Aladino,
cuando me hablan del destino
cambio de conversación."

En fin, está dicho, "Con dinero baila el perro... y sin dinero bailas como perro"

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