Esta nota puede parecer, a los ojos de algunos, frívola, trivial, hasta chusca, pero para nada es así... Hoy volví a verla, de pronto fue como abrir una ventana al pasado, mi primer gran amor. Nunca lo supo porque era materialmente imposible que se enterara, pero la adoré con toda la fuerza de un corazón inocente y vivió en mi pensamiento hasta entrada mi adolescencia. Parecía sonreirme a mi, con esa enorme sonrisa que la madre naturaleza le dio y la mirada entre tierna y profunda, su cabello ya no es el mismo, entiendo que se cuenta entre las múltiples víctimas del cáncer, no se que órgano haya afectado, pero sigue luciendo hermosa, cuando menos a mis ojos.
Pues ahí estaba, fui con mi cachorro a Sears de Plaza Lindavista a cambiar una película y entonces me miró desde la portada de su más reciente CD, mi adorada Teresa Presmanes Corona (27/08/1959) mejor conocida como "Daniela Romo". Nuestro primer encuentro fue "en vivo" hace ya haaarrrrtos años, yo tendría unos 8 ó 9. Imposible que ella me notara entre el público de la tercera o cuarta fila del Teatro San Rafael. Marita, mi hermana, nos regaló tal vez a los útimos cuatro (Héctor, Miguel, Rogelio y yo) boletos para asistir a la obra "El Diluvio que Viene" en donde aparecía con su larga cabellera y vistiendo pantalocillo "de peto" de mezclilla, como "enamorada" del cura encomendado a la salvación del diluvio (Héctor Bonilla) y le cantaba una rolita que decía algo como: "Que pena que sea pecado", desde entonces, su cabello me cautivó y ahí la fuí adorando en silencio y a veces no tanto.
Creo que de esa maravillosa imagen, tomé el gusto por las mujeres de cabello largo, hoy sigue siendo factor importante en mis selecciones. Su imagen estuvo presente en los forros de algunos de mis cuadernos de secundaria y hasta en la prepa. Hay quien refiere que tiene una preferencia sexual distinta, a mi "me vale madre" de cualquier forma no habría de fijarse en mi.
Recuerdo que siendo un chaval, por ahi de los años 82 - 87 más menos, hubo dos telenovelas del monstruo Televisa: El Camino Secreto y Déjame Vivir, no se si una o la otra primero, pero esas eran. Ahí la vi, con cierta regularidad en la pantalla casera. No recuerdo para nada las historias, pero en una de ellas, salía de galana de Salvador Pineda e incluso en esa época se le atribuyó romancito a la pareja en la entonces única revistilla de "Espectáculos" Tele-Guía.
Por aquel entonces, ya eran conocidas mis histerias y arrebatos que, en ademanes, coincidían con la actuación del mencionado Pineda a quien en la farándula mexicana le apodaban "El Bebé Pineda" y siendo yo el "Bebé" de la familia, mi papá ni tardo ni perezoso y haciendo uso de su ácido humor me decía en mis alterancias "No me manoteés, eres como el Bebé Pineda" y a mi me hacía circo el hígado por sus burlas, aunque viéndolo a través del espejo retrovisor, desde mis ojos niños, como me hubiera gustado ser el tal Pineda aunque sea en una escenita de beso con mi bella Daniela hasta que el director de escena me gritoneara múltiples ocasiones "Coooorte, cooooorte, COOOOORTE CHAMACO CABRÓN!!!" ya suéltala!!!! SEGURIDAD, SAQUEN A ESTE ESCUINCLE DE AQUI...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario